8 DE MARZO. DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER LUCHA POR LOS DERECHOS DE IGUALDAD

En el Día Internacional de la Mujer el Colegio de Arquitectos de la Provincia de Santa Fe, con sus seis distritos (Santa Fe, Rosario, Venado Tuerto, Casilda, Rafaela y Reconquista) y en conmemoración de los 25 años de la creación del CAPSF, distingue a las mujeres que fueron y son parte de la vida Institucional de nuestra Entidad.
Invitamos a los colegas a los distintos actos a realizarse en:
Distrito 1 Santa Fe – 17 de marzo – 19 hs | Sede Distrital: San Martín 1754 – Santa Fe
Distrito 2 Rosario – 10 de marzo – 18 hs | Centro de Arquitectura y Diseño “Jano Viotti” – El Túnel
Distrito 3 Venado Tuerto – 08 de marzo – 11.30 hs | Sede Distrital: Estrugamou 1080 – Vdo. Tuerto
Distrito 4 Casilda – 08 de marzo – 20 hs | Sede Distrital: Sarmiento 1875 – Casilda
Distrito 5 Rafaela – 08 de marzo – 20 hs | Sede Distrital: 9 de Julio 235 – Rafaela
Distrito 6 Reconquista – 15 de marzo – horario a confirmar | Sede Distrital: Gral López 1146

Mensaje de la presidente del DSP – CAPSF, Arq. Marta E. Ruarte,
Desde 1975, el Día Internacional de la Mujer se celebra el 8 de marzo “para conmemorar la lucha histórica por mejorar la vida de la mujer”. Se celebra en todo el mundo a nivel local y nacional
¿Por qué se escogió el día 8 de marzo para este objetivo? se atribuyen a dos hechos importantes que ocurrieron en la ciudad de Nueva York, alrededor de esta fecha.
El primero fue una gran marcha de trabajadoras textiles en el año 1857. Miles de mujeres marcharon sobre los barrios adinerados de Nueva York en protesta por las miserables condiciones de las trabajadoras. El segundo, ocurrió en 1908. Ese año 40.000 costureras industriales de grandes factorías se declararon en huelga demandando el derecho de unirse a los sindicatos, mejores salarios, jornadas de trabajo con menos horas, entrenamiento vocacional y el rechazo al trabajo infantil. Durante la huelga, 129 trabajadoras murieron quemadas en un incendio en la fábrica Cotton Textile Factory, en Washington Square, Nueva York. Los dueños de la fábrica habían encerrado a las trabajadoras para forzarlas a permanecer en el trabajo y, de ese modo, no unirse a la huelga.
La historia de cómo y cuándo se unieron las mujeres africanas, asiáticas y latinoamericanas a la celebración del Día Internacional de la Mujer fue un proceso de distintas luchas. Lo que sí sabemos, es que las mujeres latinoamericanas en particular han transformado este día, en un día de lucha también contra las dictaduras capitalistas. Las mujeres chilenas, por ejemplo, salieron a la calle cada 8 de marzo, levantaron una bandera que decía «Democracia en el país y en la casa.»
El Día Internacional de la Mujer pasó a ser una jornada de lucha en la que se reclaman los derechos de todas las mujeres en todos los ámbitos. Año tras año, miles de mujeres salen a las calles de todo el mundo para demandar nuevos derechos, defender los ya conquistados y luchar contra aquellas leyes que las discriminen o que rechacen el principio de igualdad de sexos y de oportunidades
Todavía hoy no se ha conseguido la igualdad real entre los hombres y las mujeres, en algunos países ni siquiera la igualdad teórica, y luchar por esa igualdad no es en contra de los hombres
La lucha por la igualdad, la no discriminación no es una lucha de género contra género, es superar los códigos patriarcales que existen culturalmente, es para hombres y mujeres, contra la relación de subordinación entre las mujeres y los varones, es también para las relaciones entre mujeres y la funcionalidad de sus prácticas con el sistema patriarcal.
Es reforzar los sentidos de equidad e igualdad y no discriminación en todos los aspectos de raza, religión, libertad de sexo, vejez, ricos y pobres, color de piel, etc.
Debemos luchar para conseguir un mundo justo en el que las mujeres y los hombres seamos personas con igualdad de derechos y oportunidades. Si a los hechos ocurridos a lo largo de la historia sumamos hechos actuales, como que hay un número importante de mujeres que mueren a manos de sus maridos, ex-maridos, parejas, porque deciden no someterse más; y que hay países donde está la lapidación femenina o que la mayor parte de los pobres y analfabetos del mundo son mujeres. Defender los derechos de la mujer no es ir en contra de los hombres, solo es una lucha por un mundo más justo.
Cada hecho de violencia, cada femicidio, no se debe tomar como un acontecimiento aislado sino inscripto en una trama social muy compleja.
Como diría Manuel Castells (sociólogo urbanista – 1999):
“El código patriarcal, como forma de entender las relaciones entre hombres y mujeres, no ha desaparecido y tiene aún, un vigor considerable entre buena parte de la población mundial. Aunque está perdiendo terreno, todavía tiene vigencia en buena parte de las sociedades conocidas y emerge en forma de comportamientos que nos parecen irracionales. Los comportamientos de violencia son los coletazos del patriarcado que se muestra como un sistema de dominación que se resiste a desaparecer. Incluso hay quien considera que la violencia se acrecienta por esta resistencia: la violencia interpersonal y el maltrato psicológico se generalizan debido precisamente a la ira de los hombres, individual y colectiva, por su pérdida de poder”
La integración de las mujeres al mundo laboral ha sido un avance, pero todavía queda mucho por recorrer.
Si bien el número de personas del género femenino con rol laboral aumenta día a día, y pudieron alcanzar puestos o trabajar en áreas que antes eran patrimonio de los hombres; la equiparación entre el hombre y la mujer en el mundo del trabajo no se logra. Según encuestas privadas y relevamientos de organismos oficiales, todavía persisten desigualdades, tanto en los salarios como en el acceso a cargos ejecutivos.
Sólo dos de cada diez posiciones gerenciales son ocupadas por mujeres. Este porcentaje solo creció en los países emergentes de Asia y el Extremo Oriente. Por ejemplo, los puestos ejecutivos ocupados por mujeres en China, pasaron de ser un 25% del total en 2012, a un 51% en 2013 (International Business Report (IBR) de Grant Thornton).
En cuanto a América Latina, el promedio está en 23 por ciento. La lista de países latinoamericanos con mayor participación femenina en puestos gerenciales está liderada por Perú (27%), le siguen Brasil y México (ambos con 23%), Chile (22%) y la Argentina (18 por ciento).
Las tareas reproductivas cotidianas, siguen siendo consideradas invisibles y del ámbito privado, mientras no sean reconocidas como parte de la producción social, no serán tomadas en cuenta en el diseño de políticas públicas. Es decir, si bien existen experiencias y ejemplos que alivian el mantenimiento cotidiano (guarderías, comedores, etc.), aún no se han masificado y su acceso se vincula directamente con las diferencias entre clases sociales y niveles de ingreso.
Son necesarias políticas públicas que implementen acciones positivas que faciliten el trabajo fuera del hogar a todas las clases sociales.
El acceso de la mujer a la política se dio a finales del siglo XIX, y la lucha por el derecho al voto de éstas. El sufragio femenino sólo se dio una vez que amplios sectores de la población masculina, que hasta entonces no habían tenido acceso al voto, obtuvieron el derecho a votar como resultado de las revoluciones liberales y democráticas de los siglos XVIII y XIX. El sufragio femenino no se dio hasta mediados del siglo XX, en algunos países como: España, Francia, Alemania, Canadá, Austria, Polonia, Suecia…
La Ley Sáenz Peña, sancionada por el Congreso de la Nación Argentina, el 10 de febrero de 1912, estableció el voto universal secreto y obligatorio para los ciudadanos argentinos varones, nativos o naturalizados, mayores de 18 años de edad, habitantes de la nación y que estuvieran inscriptos en el padrón electoral.
En la ley el derecho al voto no fue establecido universalmente. En principio, excluyó de plano a las mujeres; el voto femenino sería aprobado más de 30 años después.
Será recién en 1947, con la primera presidencia de Perón, cuando se sancione la ley del voto femenino. Eva Duarte, fue quien presidió la Comisión Pro Sufragio. El voto femenino recién se estrenó cuatro años después, fue el 11 de noviembre de 1951; ese día miles de mujeres concurrieron por primera vez a ejercer su derecho al voto. El 90% del padrón femenino concurrió a sufragar más de 3.500.000 mujeres votaron por primera vez.
Esta pelea por uno de los más elementales derechos cívicos, por el que mujeres de distintos países en el mundo se movilizaron durante años, implicó la cárcel y la represión para muchas. Obtenido ese derecho, sabían que eso no borraba las desigualdades de género. Luego de 65 años de voto femenino, las mujeres todavía tenemos muchos derechos por conseguir.
Por eso seguimos el camino de aquellas mujeres, que no solo pelearon por el acceso al voto, sino que compartían sus luchas con trabajadoras en la conquista de sus derechos.
Caminos que también nos marcaron los últimos 40 años muchos movimientos de mujeres en nuestro país (madres y abuelas de plaza de mayo, mujeres en lucha etc.) que buscaron la verdad y la justicia y fueron solidarias entre ellas y con la sociedad.
El Encuentro Nacional de Mujeres que comenzó hace más de 30 años con la participación de 1000 mujeres y hoy más de 70000 marchan y toman conciencia de sus demandas como derechos en todo el territorio del país.
Hoy en nuestro ámbito profesional uno de los objetivos es visibilizar el aporte de las mujeres arquitectas, se trabaja mucho para esto en el tema de las arquitectas en diferentes facetas: proyecto arquitectónico y urbano, producción artística, política, gestión del hábitat social, enseñanza, tecnología, curaduría y publicaciones.
En el país en nuestras organizaciones de arquitectos y arquitectas participan muchas mujeres pero no en los más altos cargos de decisión, por ejemplo, en la entidad más antigua del país Sociedad Central de Arquitectos, en 130 años de su creación nunca fue conducida por una mujer y en la Federación Argentina de entidades de Arquitectos se demoró 60 años en ser conducida por una mujer, este esquema podemos verlos en todas las Entidades del país, donde
hay hoy un pequeño avance y podemos ver que en 24 entidades que conforman la Federación solo 4 provincias tienen presidentes mujeres.
Nuestro Colegio de Arquitectos de la Provincia de Santa Fe muestra hoy un desarrollo y madurez en la igualdad de géneros, vemos mujeres conduciendo a la par de los hombres, esto fue un proceso sin cupos. Además desde la creación de la Entidad en el Distrito II Rosario, funciono una Comisión de Mujeres Arquitectas que trabajan la temática de género y que aportaron con propuestas de participación, reflexión, formación, investigación al desarrollo de la profesión y los hechos urbanos desde la perspectiva de género.
Este reconocimiento que hoy realizamos, la visibilización de la participación de las mujeres en la estructura de la Entidad, simboliza en este día que todos juntos luchamos por la igualdad, por los derechos humanos. Sabiendo que lo estructural es la diferencia de clases, una sociedad desigual e injusta, la concentración de la riqueza en pocos, la inequidad, la complejidad de la estructura de poder y la dominación, los intereses económicos devastadores en las sociedades subordinadas.
Lo que hay que cambiar son las estructuras políticas, sociales y económicas. Debemos transformarnos ideológicamente, porque lo importante es la política que se lleva adelante y hoy los sistemas democráticos imperantes, aún no hay conseguido igualdad de oportunidades y trato para las mujeres ni para la sociedad en su conjunto.
Por todo esto, la lucha es juntos, colectivamente porque los
¡Los derechos, se conquistan!
 
Arq. Marta Elena Ruarte
Presidente CAPSF